viernes, 3 de diciembre de 2010

AY QUIÉN MANEJA MI BARCA.. QUIÉNNN

Vaya! pues parece que las olas de mi mar no eran tan quedas y me han llevado poquito a poco a la orilla de la lucha activa por lo que quiero. Y lo he hecho.

He dejado de regodearme en la autocompasión y he depositado mi voto en la urna. Así me siento parte integrante e importante de este proceso. De esta manera, puedo discutir, quejarme o alegrarme por lo que pasa. La participación legitima mi derecho al pataleo, (si es que quiero ejercerlo), y mis acciones encaminadas a mejorar, aunque sea en mi entorno más cercano... que no es poco.

En mi isla ya no hay mar de fondo. 

jueves, 2 de diciembre de 2010

HOY TOCA DESENCANTO

Hoy no es un día cualquiera, es un día especial. Se eligen por voto, los representantes que quiero que pongan la cara y peleen por mi, frente a los profanos de la enseñanza... Pausa dramática casi obligada, pues al cierre de la mesa electoral será perceptible por el resto de la sociedad la desilusión y desesperanza que impera en nuestro sector.

Un toque de humor y sentido común
Poco he oído/ leído en los medios a este respecto, pero si sonará a bombo y platillo la desgana con que se acoge la convocatoria, baqueteada sin miramientos por la crisis, bajadas de sueldos, descrédito social, huelgas que son jergas (dialectos entre el gobierno y algunos sindicatos que solo ellos conocen, tanto en lenguaje como en utilidad.).


Esta vez no voto. Nada más me aflije tanto como que mi conciencia democrática la acallen reproches e indignación. Me quedo releyendo propuestas electorales y comparando panfletos en los que de forma elíptica sobreentiendo: Donde digo Digo, digo Diego/ Como usted quiera, lo que usted necesite (agachando al cabeza con reverencia)...

Esta vez miro los toros desde la barrera, o mejor aún, desde mi barca mecida por olas neutrales y quedas.